¿Cuál es la función de los útiles escolares en el aula?

Cristina: los útiles son auxiliares, herramientas que utilizamos nosotros, los maestros, para nuestro trabajo diario con los chicos. Hay útiles específicos para cada ciclo, para cada edad. Cuando hacemos la lista de útiles que los papás reciben al comienzo de las clases, tratamos de plantear qué cosas vamos a necesitar durante todo el año. En primer grado, trabajamos el 80% del año con lápices negros.

En noviembre, según la madurez del grupo en motricidad, vamos largando despacito la famosa lapicera de tinta, que implica también todo un aprendizaje. También trabajan con lápices de colores y marcadores.

El cuaderno es la presentación.
Los útiles cumplen una función más formal que en el jardín. Usan el lápiz o la pinturita para una tarea específica, por ejemplo, les pedimos que pinten de rojo las cuentitas que den como resultado 5. En los dibujos, tienen más libertad y pueden usar toda la creatividad y los materiales.

¿Qué pasa con la calidad de estos útiles?

Cristina: Lo primero que los chicos necesitan es un buen lápiz y un buen sacapuntas. Estamos notando últimamente que la calidad de la madera de los lápices no es tan buena. Esto produce que los sacapuntas se desafilen con mayor frecuencia. En más de una oportunidad, los chicos se acercan a los maestros para que nosotros les saquemos punta.

Aunque esto parezca muy primitivo, entorpece nuestra tarea porque demanda un tiempo extra que no está planificado. Ni te cuento cuando las hojas de los cuadernos son de inferior calidad. Hace ya un par de años en nuestro país entra todo lo que es importación de productos de menor precio y menor calidad, y esto se ve en el aula.

Muchas veces nos asombramos al ver marcas que, cuando éramos chicos, eran líderes en el mercado por calidad y rendimiento, hoy por hoy no lo son. Cuando hacemos la lista de materiales, no queremos caer en una marca comercial, pero hay diferencias en cuanto a la textura del papel y al grosor. En algunos cuadernos, los chicos pueden borrar y reescribir, pegar y hacer un montón de cosas tranquilamente. Pero hay otros cuadernos en los que las hojas son telas de cebolla, muy finitas. Para los chicos de primer grado esto es fundamental.

Cuando vienen con esos cuadernos, lo que hacemos es mandar una nota a la casa y sugerir a los papás que compren otros. Hay chicos con motricidad inmadura que tienen los rasgos de la escritura muy fuertes, muy duros.

Nosotros pedimos cuadernos de 50 hojas. El cuaderno debe ser de un color blanco mate; los chicos tienen que poder borrar más de una vez y la hoja tiene que responder bien. También tienen que poder pegar con Voligoma. Por lo general, todos vienen con márgenes y renglones bien marcados.

Norberto Sosa y sus alumnos

¿Qué oferta de útiles encuentran los padres en las librerías?

Cristina: A mí como mamá, me pasa que cuando voy a comprar los útiles, encuentro una oferta bien variada; hay de todo un poco. Cada una de laslibrerías tiene las distintas calidades y precios. Es uno el que decide comprar uno u otro artículo de acuerdo con cuánto dinero cuenta. Yo no sé si en el momento de comprar los papás tienen en cuenta esto que nosotros los docentes pensamos que es importante; si al comprar un cuaderno, revisan la calidad del papel. Por los materiales que nos llegan al colegio, intuyo que los papás no consideran estos detalles. Las librerías tienen variedad en la oferta, entre ella está la calidad que nosotros necesitamos.

¿Cómo son los útiles que los chicos llevan a las aulas?

Cristina: Por lo general, la lista de materiales se entrega a los papás a fin de año o al comienzo del año siguiente. Cuando empiezan las clases, arrancamos con un 80% del alumnado con los útiles que nosotros pedimos y que queremos recibir, por ejemplo, el cuaderno de tapa dura con una buena calidad de hoja. Después, a lo largo del año, cuando hay que ir reponiendo el lápiz, el cuaderno, la Voligoma, materiales que se usan como el agua, ahí empiezan los problemas.

Los papás tienen mucho trabajo y muchas veces compran los útiles para reponer adonde les queda más cómodo, en el supermercado o en un quiosco, lugares en los que los artículos de librería no son el negocio principal.
Los materiales que se renuevan muchas veces no tienen las características
que esperamos.

¿Qué les aconsejaría a los papás al comprar útiles?

Cristina: Nosotros explicamos por qué evitamos ciertos materiales y por qué elegimos determinados útiles.

No es una cuestión de capricho, es una cuestión de practicidad. Tratamos de mostrarles los pros y los contras de cada cosa. Yo les aconsejaría buscar la calidad en los útiles dentro de las posibilidades, tomarse cinco minutos y ver los detalles que son importantes, porque a la larga pueden ser contraproducentes. En más de una oportunidad, en un cuaderno de mala calidad, hasta la misma criatura se da cuenta de que no le sirve. Nos ha pasado alguna vez que los chicos llegan a la mitad de cuaderno y no quieren seguir más, entonces traen un cuaderno nuevo, les damos la licencia para hacerlo.

¿Qué les recomendaría a las librerías?

Cristina: Que, dentro de sus posibilidades, ofrezcan buenos productos.
Que expliquen los pros y los contras de los diferentes materiales y calidades. Muchas veces los padres no los conocen y eligen por precio.
Que recomienden los materiales que dan mejores resultados, porque los chicos se dan cuenta de que la mala calidad les juega en contra.

¿Qué impacto tuvo la crisis en los materiales que piden para el aula?

Susana: La crisis económica afectó el bolsillo de todos y se nota. Nosotros, cuando pedimos los materiales, prestamos atención a la calidad y al precio. Sí, tenemos en cuenta el precio. Y los papás nos lo hacen notar.

Vemos, por ejemplo, que se demoran más en mandar los materiales que pedimos. Pero ciertos detalles de calidad nos interesan, como la encuadernación, el tipo de hoja.

En nuestro caso, porque son nenes chiquitos y no tienen tanto cuidado. Además, están todo el tiempo con la goma en la mano: primero la goma y después el lápiz, necesitan borrar varias veces y luego escribir.

Por eso, hay que poner especial cuidado en el tipo de material que se les da para usar. Lo mismo ocurre con los lápices. Los nenes están todo el tiempo sacándoles punta y se nota la diferencia entre un lápiz de mala calidad y otro bueno. Yo me doy cuenta porque muchas veces soy yo quien les saco punta, y esto perjudica el trabajo en la clase.

¿Cómo afectó la crisis a las decisiones de compra de los útiles?

De las inversiones al resultado Autor es la conclusión de un plan de inversiones que se ha implementado a partir de 1999, destinado a realizar una profunda transformación en calidad y volumen de la producción de papel.
Para garantizar la calidad de una de sus principales materias primas y mejorar aún más la opacidad y blancura de su papel, Ledesma montó una planta de fabricación de carbonato de calcio precipitado.

Susana: Lo que más influye a la hora de comprar es el precio de los materiales. En general, las librerías están bastante bien abastecidas, con variedad de precios. A lo mejor el librero recomienda un lápiz bueno pero caro, y el papá dice: “no, me conviene el otro”, porque los chiquitos pierden los útiles; entonces, antes de perder un lápiz bueno, prefiere comprar uno más barato y reponerlo cuando sea necesario. No sé si los papás saben que puede haber diferentes calidades de productos. Lo que generalmente ocurre es que van a la librería y dicen: necesito tales cosas, y pagan.
Cuanta más variedad de cosas tienen que comprar y más hijos son, el factor precio se hace más importante.
Es una realidad que estamos viviendo. Se escucha y se la puede ver. La decisión de compra hoy por hoy es un tema de bolsillo.

¿Qué ocurre con los útiles en los grados superiores?

Norberto: Hay una tradición en la educación argentina por la cual en los grados superiores se utiliza la carpeta mientras que los más chiquitos usan el cuaderno. En sexto grado, los chicos en el aula usan una carpeta Nº 3, hojas rayadas y cuadriculadas. Hay una tendencia muy marcada a usar biromes y microfibras. También traen corrector o borratinta. Nosotros no les pedimos más que eso, cosas sencillas. Sí vemos que los chicos se entusiasman muchísimo con las lapiceras de gel, o las que tienen brillitos.

Los chicos de esta edad ya son más cuidadosos con sus útiles, les gusta traer cartucheras abundantes con mucha variedad. Como algunos materiales son caros, se nota que los papás hacen hincapié en que los cuiden. Y, por lo general, les duran todo el año.

La calidad no es un tema crucial en esta edad, los chicos tienen ya otros haberes y pueden manejarse con distintos recursos. Prestan mucha atención a la forma en que presentan sus trabajos. Los docentes buscamos el contenido, pero los chicos ponen mucho interés en la presentación. Siempre están los chicos que aprovechan la variedad de materiales al máximo en sus láminas y carpetas, y otros que son menos
puntillosos.

El impacto de la crisis se siente más en algunas escuelas del Estado. En colegios de la provincia de Buenos Aires, donde trabajo como preceptor, cuando los chicos se quedan sin hojas o sin repuestos, tienen que recurrir a la Dirección de la escuela o a la Cooperadora para que se los suministre.

Muchas cooperadoras compran útiles y se los van dando de a poquito a los chicos. Ahí se nota más la escasez de recursos.

Cristina, Susana y Norberto trabajan como docentes en Villa Devoto School. Les agradecemos su colaboración.