Por primera vez, Ledesma exportó uvas al Viejo Continente utilizando una fórmula que resultó exitosa: producción de terceros y el valor de la marca Calilegua.
Desde San Juan a los mercados europeos. Hasta allí llegaron las uvas argentinas producidas bajo el sol puntano por Eduardo Barceló y San Jerónimo S.A. Ledesma introdujo las uvas de su cliente en Europa utilizando una de sus marcas más reconocidas, principalmente en naranjas: Calilegua.
Para Gonzalo Montagne, Gerente Comercial y de Logística del Negocio Frutas y Jugos, la idea de exportar uvas surgió el año pasado como una prueba piloto y resultó tan satisfactoria que piensa darle continuidad.
“Con condiciones favorables para la exportación tras la devaluación y una cartera de clientes desarrollada en Europa que reconoce a Ledesma como un importante proveedor de frutas con marcas de mucho valor, decidimos hacer esta experiencia, junto con uno de nuestros clientes en San Juan, en cuyas fincas se produce la variedad de uvas red glove.”
Ledesma tiene una amplia experiencia en el negocio de la fruta: es el primer productor y exportador de naranjas de la Argentina, y ha sabido conquistar los mercados más exigentes y competitivos del mundo, como Holanda, Francia, España, Inglaterra, Canadá, Chile, Rusia, Medio y Lejano Oriente. Mientras que el cultivo de los cítricos tiene su pico en otoño e invierno, la uva se cosecha entre diciembre y febrero. Dada la estacionalidad de nuestro negocio, la idea fue agregar valor en momentos ociosos. La uva es una de las pocas frutas que se da en verano, explica Montagne. “De esta manera, elegimos a un proveedor que sabemos que tiene un buen producto orientado al mismo mercado de destino que nuestro negocio principal y a los mismos clientes que nos compran”.
La iniciativa tuvo un ingrediente novedoso para Ledesma: el énfasis estuvo puesto en el valor de una marca ya desarrollada y aceptada como Calilegua, y se prescindió de la producción de las frutas, apoyándose en relaciones comerciales constituidas a lo largo de las últimas décadas.
Con esta estrategia, entre los meses de enero y febrero pasados Ledesma exportó 320.000 kilos de uvas red glove a uno de los principales distribuidores de frutas de Europa con sede en Holanda. De San Juan partieron las uvas en contenedores refrigerados. Montagne asegura que “las uvas son un producto delicado.
Se cosechan manualmente en el parral. Antes de cerrar el contenedor que las transporta, debe bajarse la temperatura de la pulpa de la uva a 0 y 1.5 grados. Las cámaras de frío en origen son una condición clave para mantener la calidad del producto”. Y el consumidor europeo paga por esa calidad. Las uvas que recibe son de calidad superior, de buen tamaño, parejas, con buena piel y cáscara.
Como balance de la experiencia, Montagne afirma que los resultados fueron satisfactorios, que el contexto favoreció, pero que el motor del proyecto fueron las relaciones de confianza con proveedor y cliente. La iniciativa tendrá continuidad en las próximas temporadas, y se están considerando otras alternativas como peras y manzanas producidas en el valle de Río Negro. “La clave es crecer estando seguros de la calidad del producto.
El desafío será ampliar la cartera de clientes en otros países de Europa al ritmo que marque la calidad de productos”, concluye Montagne.